Praga

Con esto de los vuelos de bajo coste en una o dos horas te puedes plantar en un país europeo con otro idioma, con otras costumbres y donde no tienen ni idea de castellano y saben más o menos el poco inglés que sabemos aquí. En concreto desde el Altet hay algunas compañías que ofrecen vuelos de bajo coste a Viena, Praga, Billund, Paris, Basilea, etc. Y es todo un lujo que sea un vuelo directo, sin las molestias y retrasos adicionales de pasar por otro aeropuerto.

Esta introducción viene a cuento de que he estado unos días por Praga con uno de estos vuelos baratos y directos desde el Altet y me apetece contar algunas cosas.

Voy a enlazar las webs y foros que nos han sido de utilidad para preparar el viaje, y también pondré algunas fotos de algunas cosas que me han parecido curiosas con especial atención a la comida y a la bebida🙂 .

A continuación hago una recopilación de enlaces a las webs que nos han sido de más utilidad para planificar el viaje:

Foro www.losviajeros.com apartado de la Rep. Checa. Este ha sido fundamental porque a partir de los consejos que en él se dan pudimos aclararnos con algunas cosas:

La Oficina de Turismo de Chequía en Internet: www.czechtourism.com, a la que podéis pedir mapas y callejeros y os los mandan por correo postal.

La web de la Prague Card. Una tarjeta con la que se obtiene la entrada a más de 50 sitios de una vez. Si vas a estar los 4 días que dura por allí realmente compensa, aunque no incluía las sinagogas (Josefov) ni algunas iglesias cristianas, Loreto por ejemplo.

Si tenéis interés en ir a un club de Jazz podéis ver el programa de la semana con antelación de algunos de ellos:

  • Reduta (el más famoso porque una vez toco el saxo un tal Clinton, terror de las nenas)
  • Agartha (el más antiguo de Praga)

Horarios de trenes y autobuses: jizdnirady.idnes.cz

Empresa que se dedica montar excursiones en varios idiomas: martintour.cz. Aunque era para hacernos una idea de lo que nos saldría contratarlo, luego allí está plagada la ciudad de kioscos de estas empresas y puedes contratarlo cuando quieras o incluso irte por tu cuenta.

A parte de esta curiosa foto de la gente mirando el reloj (a ver si alguien ve a Wally robando una cartera) tengo muchas más fotos, como puede tenerlas cualquier familiar o amigo que haya estado en Praga.

La verdad que es una ciudad para hacer fotos y fotos sin parar, porque en todas sus calles hay algo interesante y bonito. En Flickr o en el mismo Google Maps enlazando a Panoramio hay montones de ellas y seguramente mucho mejores que las que yo he hecho. Como quien quiera puede ver el famoso puente de Carlos en mil sitios y como no suelo quedar especialmente bien posando, voy a poner algunas que hice a cosas que me llamaron la atención y que creo que no se fotografían comúnmente.

La primera cosa curiosa que se encuentra uno al llegar al hotel es que ve algo raro en los enchufes. La toma de tierra en lugar de estar en los lados del enchufe hembra, es una patilla más que sobresale. Pero no problem, se puede enchufar todo porque si os fijáis aquí vienen preparados para estos enchufes.

Otra cosa curiosa de Praga es la cantidad de kioscos de comida rápida que hay por la calle a pesar de que los restaurantes tienen precios más bajos que aquí. Supongo que es lo único que pueden comer con el horario intensivo de trabajo de 8 a 18 horas que tienen, aunque cuando fuimos a barrios un poco alejados de la zona turística si que había gente comiendo de menú (a las 12:30 de la mañana).

Aunque también es cierto que fuera de la zona turística se veían muchos menos quioscos, los turistas deben ser los mayores usuarios de esta comida.

También sorprendía la cantidad de mensajeros en bicicleta que se veía por las calles. Lo único corporativo que llevaban era la bolsa, la vestimenta y bicicleta parecian propios y el casco inexistente.

Y en una ciudad del sureste de Chequia, creo que era Ceske Budejovice de camino a Cesky Krumlow, me sorprendió ver un autobús tipo tranvía. Los conductores tendrán que tener mucho cuidado para no alejar el bus de los cables que van por arriba:

En Praga en estas fechas se ve que es muy normal que pasen camiones regando la calle a cualquier hora del día. Echan agua por delante al suelo y por detrás la echan para arriba vaporizada, son toda una atracción para los turistas acalorados y en las calles con mesas por la acera puedes acabar mojado cuando pasa alguno:

Los precios que hay son en general más bajos que aquí en España siempre que sea fuera de la zona turística. Como curiosidad una botellita de agua de 500 ml en la zona del castillo valía 85 coronas (unos 3’7 €) y en un supermercado la botella de litro y medio estaba a 10 coronas (0’4 €). Una cerveza de 0’4 l valía entre 20 y 30 coronas (1 o 1’3€), y un plato de comida entre 70 y 90 coronas (3 ó 4 €) dependiendo de lo que fuera y de la cantidad.

En cualquier lugar del mundo está ya institucionalizada una cadena de supermercados y andas por la calle y vas viendo supermercados de esa franquicia sin parar. En España por ejemplo por el sur tienen El Árbol, por el Norte el Eroski, aquí el conocido Mercawoman del tio Hacendado y etc etc. Pues en Chequia el que triunfa ahora se ve que es el Tesco:

Y como no, Telefónica está presente en la Rep. Checa. Uno no se libra de ellos ni cuando hace turismo. Allí los números de información telefónica también empiezan por 118 y los anuncios que los promocionan son muy parecidos a los de aquí:

Y esta foto es una curiosidad de Praga que salía en un documental del Planeta Solitario. Es una fuente con dos hombres meando en un estanque que está en un restaurante muy cercano al puente de Carlos. Las estatuas tienen movilidad en el tronco … :

Otra costumbre curiosa que tienen en bares y restaurantes es dejarte una nota en la mesa anotando lo que vas pidiendo, tanto platos como número de cervezas.

A la hora de pagar te traen la cuenta y vienen con el monedero para cobrar y darte el cambio en el momento, en lugar de dejar la cuenta y volver luego a por ella para llevársela cobrarte y luego volver otra vez con las vueltas.

Cuando has terminado un plato te lo retiran enseguida, a veces incluso antes de terminarlo. Y suelen tardar un poco en servir, por eso lo mejor es pedir de entrada cerveza que la traen enseguida y luego ya esperar un poco la comida.

Y con esto de las notas empiezo la parte más deliciosa de esta entrada.

Para comer y tomar cerveza hemos ido a los sitios que nos pillaban de paso de los que recomendaban en losviajeros.com y el Filósofo Cervecero, siempre había alguno relativamente cercano al sitio de Praga que estábamos visitando, y sino con el buen transporte público de Praga no había problema en llegar rápido. Desde aquí mi agradecimiento a toda la gente que colabora en ese foro porque nos han sido de gran utilidad y en especial al Filósofo Cervecero porque hemos podido probar algunas cervezas que nos han gustado mucho.

La comida checa que he probado era a base de salsas y sobretodo cerdo, a mi me gustaba pero a ciertas personas les puede resultar pesado. Suelen poner unas rebanadas de pan parecido al de molde en el plato, así que nuestra sana costumbre de mojar en el plato allí está institucionalizada. Tampoco había problemas para que sirvieran ensaladas o pollo, pero uno tiene la manía de querer probar platos de comida desconocidos.

El servicio en los bares y restaurantes no ha sido nada malo. Cierto es que son un poco secos pero en ningún momento desagradables. Con un poco de inglés siempre es fácil entenderse con ellos y sino pues hay que echarle imaginación o mirar la mesa de al lado y pedir lo mismo. Lo que no podemos hacer es pretender que nos entiendan hablando en castellano.

Pero sobretodo de Praga voy a recordar la cerveza, los checos tienen montones de tipos de cervezas y todas buenas. La más conocida es la Pilsner Urquell de la que hay carteles por todas partes y la sirven en la mayoría de los restaurantes de la zona turística, seguramente será la única que prueben la mayoría de los turistas. Pero gracias a que nos llevamos anotadas las recomendaciones de las webs que comento pudimos acercarnos a un par de sitios donde servían otras.

El BarBar era un sitio que nos pillaba cerca del hotel, por la zona de Malá Strana, y era de los que salían en la Guía Lonely Planet. La cerveza era normal, para lo que se puede tomar por allí, y los platos estaban bien a un precio también normal:

Siempre suelen acompañar los platos con salsas:

El Basta está por la zona de Nusle, estuvimos allí cuando fuimos a ver Vysehrad. A las 12 y algo estaba lleno de gente que salía del trabajo a comer algo aunque pudimos encontrar sitio. No tenían carta en inglés ni sabían inglés y tuvimos que pedir los platos al azar. La cerveza estaba muy buena y el precio (el de la nota de arriba) muy barato, un buen sitio:

Cuando fuimos a ver la zona del Castillo (Hradcany) bajamos un poco de la colina y nos acercamos a un sitio llamado Plzensky Sklipek. Aquí probé el famoso gulash y tenían la Pilsner Urquell. No tenían carta en inglés pero el camarero si que lo entendía un poco.

Por Smichov fuimos a uno llamado Zlaty Klas. Era ya un poco tarde, las 13:30, y la gente que había comido se estaba yendo ya al trabajo. La cerveza Pillsner y la comida bastante bien al precio habitual de las zonas alejadas del turismo. Entendían perfectamente nuestro inglés aunque sólo tenían carta en checo:

Uno de los días nos acercamos al museo de la técnica en la zona de Letná. Después del rato que estuvimos para encontrar el museo resultó que estaba cerrado por reformas y como hacía mucho calor y ya nos habíamos acostumbrado al horario europeo de comidas nos fuimos a uno de los sitios que teniamos apuntados para comer algo. El viaje valió la pena, el Svijansky Rytir me gustó.

La cerveza era Svijany, para mi mejor que la Pillsner. Como platos pedimos una sopa de ajo, allí es muy típico empezar las comidas con sopas, que estaba muy buena a pesar del calor. Y también pedimos el utopenec, que es una salchicha conservada en vinagre y servida con trozos de cebolla y creo que pimiento. La camarera entendía perfectamente nuestro inglés.

Otro día nos pilló por la zona de Zizkov y nos metimos a cenar en un restaurante del que no teníamos referencias. La cerveza era gambrinus y los platos de comida estaban bien a los precios acostumbrados. La verdad que no tuvimos problemas en ningún restaurante, eso sí, no fuimos a ninguno de las zonas más turísticos

Y me he dejado para el final la que sin duda para mi ha sido la mejor hospoda de las que hemos estado. Estaba muy cerca del Museo Nacional, en una calle paralela a la plaza de San Wenceslao, así que pudimos ir dos días por ser un sitio muy cercano a las zonas importantes de Praga.

En los platos de comida recuerdo unas tostadas con queso muy buenas, un par de ensaladas variadas y un jamón cocido ahumado servido con ajo, picantes y mostaza que estaba de muerte. Todo muy bien servido. Tenían carta en inglés y lo entendían.

Pero lo mejor fue la cerveza que probamos. Era una negra tostada con un ligero sabor final entre café y caramelo que estaba de muerte, la mejor que probé en Praga, la de la foto. El segundo día que fuimos compramos por 100 coronas (4’5€) un pack de 4 botellas para traérnoslas a la terreta.

Y hasta aquí la parte deliciosa, ahora entro con la parte musical.

Entrar a un concierto de música clásica sale como mínimo por 800 coronas (35 €), de ahí para arriba. Normalmente suelen tocar a Mozart, Vivaldi, etc; no es que me disguste la música clásica pero sinceramente no me llama tanto como el Jazz y además nuca había estado en un club de Jazz. Así que cambiamos la opera y la música clásica por músicas más plebeyas.

El club Agharta según decían era el más antiguo de Praga. Cuando bajas por la escalerita que se ve al fondo llegas a una barra de bar donde sacas la entrada y entras a una caverna donde se dan los conciertos. La entrada nos costó 200 coronas (8’5€ ). El sitio estaba bastante chulo y el día que fuimos tocaba una banda: piano, contrabajo, saxo y batería. Estuvo bien y me gustó que cada 20 minutos subían un poco las luces, paraban y se tomaban un descanso, mientras podías charlar un rato y había buen ambientillo:

El otro que visitamos fue el Reduta, famoso porque Vaclav Havel llevó a Clinton allí una vez y le regaló un saxo. Se ve que no había ninguna becaria en la sala así que se entretuvo tocando el saxo allí mismo. En los asientos tienen puestas chapas donde se sentaron ambos.

Aquí la entrada nos costó 300 coronas (13€) y era un club un poco más moderno que el otro, auque me gustó más el ambientillo del Agartha en la caverna. Era también una banda y tocaba al estilo nueva Orleans: trompeta, clarinete (y saxo), piano, bajo (y banjo) y una cantante que intervenía a veces. Nunca había oído un banjo en directo y le daba un aire muy alegre a todo lo que tocaban, la verdad que sonaban muy bien.

(Por si lo lees D.: tengo un par de videos para enseñarte)

Por último, la cabra suele tirar al monte, y en Cesky Krumlov no pude evitar fijarme en unas marcas que vi en una esquina. Además por el río (el Moldava) había mucha gente bajando en kayak y empresas que los alquilaban y te subían río arriba en coche para dejarte caer.

Esto es todo, Praga un sitio muy bonito y recomendable para visitar, y que cuando empiecen con el Euro no saldrá tan barato.

3 pensamientos en “Praga”

  1. Leyendo todas vuestras experiencias en Praga creo que mi próximo viaje será a esta preciosa ciudad. Gracias por este bonito reportaje.

  2. Da gusto leerte desde luego, vamos que me voy a la agencia de viajes a ver que me ofrecen, para Praga en Junio! I swear😉

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